EN CONSTRUCCION
"Porque a veces el zapato no es el nuestro y intentamos hacer fuerza en una situación que no nos hace bien... Y que Dios como Padre y Madre y Hermano y Hermana no quieren para nosotros ni nosotras. El zapato inadecuado nos aprieta, nos hace llagas, como las de Cristo, y no nos deja pensar, ni respirar y produce malestar y baja frecuencia energética en nosotros, nos agota y nos lastima y nos deja sin fuerzas para podernos mover hacia donde realmente es el lugar de nuestra Alma. "
Hannah A.